La obra de Henrique siempre es sorprendente porque representa paisajes y costumbres de su país y deja constancia del amor que siente por su tierra. Con su mural quiere que nosotros disfrutemos de un trocito de su paisaje al igual que él disfruta del nuestro y nos ha dejado esta obra llena de luz y color en un espacio triste y roto, ahora todos los transeúntes podrán asomarse a un campo de Guinea Bissau y ver a sus mujeres trabajando.






